12 oct. 2017

Como combatir la pereza en el gym

Te levantas una mañana y te das cuenta de que llevas meses sin hacer ejercicio, así que decides buscar un gimnasio carca de casa o del trabajo. Durante la primera semana madrugas como no lo has hecho en mucho tiempo y, antes de ir a trabajar pasas por el gimnasio. Las agujetas te están matando, pero aún así logras ir varios días de esa semana.

Con el paso del tiempo, la ilusión y el entusiasmo se pierden. Y entonces llega ese día en el que te levantas más tarde y te das cuenta de que no te da tiempo de ir a hacer ejercicio antes de trabajar, y piensas: “voy al salir”. Pero, al acabar la jornada, el cansancio puede contigo y te vas a casa.

Desde ese momento empiezas a encadenar días como este, hasta que llega el punto en el que -a pesar de estar pagando una cuota mensual- dejas el gimnasio definitivamente.

Pero, existe una forma de acabar con las excusas del tipo “no tengo tiempo, mañana iré” y evitar que este escenario ocurra.

Terapia de Aceptación y Compromiso

Una de las palabras de moda dentro de las terapias de “automejora” es ACT, cuyo significado en español es “Terapia de Aceptación y Compromiso”. Se trata de un tipo de terapia conductual basada en mindfulness o consciencia plena, que desafía las reglas básicas de la psicología occidental y que intenta desarrollar nuestra “agilidad emocional”.

Razones por las cuales es genial ser el raro del grupo
Es aplicable en todos los ámbitos de la vida, desde los negocios hasta, como en este caso, conseguir ponernos en forma. Por ello, puede ser la clave para ayudarte tanto conseguir vencer a la pereza de ir cada día al gimnasio, como cualquier cosa que te propongas.

“Es una terapia que utiliza el mindfulness, la aceptación y que permite al paciente la participación activa en su vida con una gran flexibilidad psicológica, claridad de valores y acción efectiva”, afirma Cristina Mitjavila Garcés, psicóloga miembro del Col•legi Oficial de Psicologia de Catalunya.


Según la experta, se centra en hacernos conscientes de nuestra fusión con nuestros pensamientos, experimentar el momento presente y ser eficaces a la hora de avanzar hacia nuestras metas.

“La idea es que la vida puede ser dolorosa, y los intentos de reducir el dolor a
través del control y la evitación solo dan lugar a un sufrimiento más superficial, pero al mismo tiempo, alejado de nuestros objetivos a largo plazo”, indica Mitjavila.

Es una combinación de técnicas de pensamiento y estrategias de cambio de comportamiento que ayudan a centrarse en lo que es importante para ti.

La Terapia de Aceptación y Compromiso es una combinación de técnicas de pensamiento y estrategias de cambio de comportamiento que ayudan a centrarse en lo que es importante para uno mismo”
“Su función final es que la persona acepte todos los estados emocionales que su cuerpo necesita sentir, a fin de integrar todas las vivencias necesarias para llegar a construir una vida rica y con sentido” añade Mjyjaviala.

“Cuando una persona quiere mejorar su estado de salud física yendo al gimnasio, podemos acercarnos a ese objetivo potenciando la motivación, el compromiso y trabajar las resistencias al cambio como la falta de tiempo, la pereza y las dudas en relación a la verdadera eficacia de la elección”, concluye la experta.

La ciencia también lo avala
Un estudio publicado en British Journal of Health Psychology, demostró que un grupo de personas que siguieron un programa de entrenamiento junto con los parámetros de la terapia ACT, tenían cinco veces más probabilidades de cumplir con los objetivos que los que no recibieron el asesoramiento.

Mientras que otra investigación de 2015, de Medicine Science in Sports Exercise, también probó la eficacia de una sesión de ACT. Demostró que un grupo de mujeres, de entre 18 y 45 años, tras recibir la terapia fueron capaces de realizar ejercicios de alta intensidad durante más tiempo.

Su función final es que la persona acepte todos los estados emocionales que su cuerpo necesita sentir” CRISTINA MITJAVILA GARCÉS
Psicóloga

Por otra parte, la terapia aumentó su disfrute y redujo su percepción de esfuerzo. Algo que también avaló, un estudio piloto de 2011, en el que las mujeres que habían recibido una terapia ACT, incrementaron de forma significativa su actividad física.

En definitiva, ACT combina estrategias del mindfulness y así ayuda a romper las barreras que muchas veces nos impiden hacer ejercicio. Además trata de identificar las motivaciones a un nivel más profundo que el “quiero entrar en esos vaqueros este verano” e ir un poco más allá.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vivo/ejercicio/20160829/404148475184/vencer-pereza-ir-al-gimnasio.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario