11 oct. 2017

Que pasa con los correctores de postura?

En Avimex nos esforzamos para lanzar solamente los mejores productos y para esa finalidad hemos analizado, estudiado y usado no menos de 20 productos de la competencia y del mercado (sea de USA que de Europa). La conclusión es bastante contundente, hay dos categorías de correctores: Los que no corrigen y por ende no tallan y los que sirven pero duelen!

Antes de poder explicar esta triste realidad es bueno tomar en cuenta la definición de tensión: o sea se define como la acción de fuerzas opuestas a que está sometido un cuerpo. Las fuerzas opuestas son en el caso de un corrector de postura: 1- la patología de espalda que puede bien ser una cifosis, escoliosis o lordosis la cual requiere ser corregida y 2- el dispositivo generalmente textil que crea una tracción en contra de la patología para poder corregirla. Esto
evidentemente requiere una inevitable conflicto de fuerzas, una estática creada por la espalda y otra dinámica o controlable ejercitada por el corrector. Debido a que la Segunda Ley de Newton es la que establece el nivel de fuerza, está será proporcional al empuje generado creando una energía opuesta, lo cual se transforma en incomodidad mayor si el empuje es mayor. A esto hay que agregar que toda fuerza necesita un punto de apoyo de lo contrario nunca pudiera funcionar (alguien recuerda la famosa frase de Arquimede que decía "Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo"). Este desafortunado mérito les toca a las axilas, las cuales son la "palanca" con la cual se enfrentan las fuerzas opuestas entre el corrector y la postura. Definitivamente se pudiera conseguir otro punto de apoyo (como el cuello, la barriga, etc) pero simplemente lo que se haría, seria desplazar la incomodidad de un punto neurálgico a otro. Establecido que por leyes físicas es imposible evitar la incomodidad de la fuerza creada en los puntos de palancas ... es posible suavizar esta incomodidad a través de almohadillas o elementos suaves? la respuesta es otra cruda realidad. Colocar un elemento que suavice el punto de palanca lo único que retarda es el tiempo de incomodidad más no
la 
incomodidad ni la intensidad en si misma. Esto significa que los correctores con simples elásticas empezarán a crear incomodidad a los 20-40 minutos mientras que los correctores con "zona acolchadas" crearán la incomodidad a los 25-50 minutos: una diferencia muy limitada si se toma en cuenta la desventaja del precio y de su impráctico volumen. Por contrario los correctores de posturas "chinos" (como los del presunto Dr Jack Levine con hasta imanes de magnetoterapia) son tan poco efectivos en corregir que no logran lastimar sólo por su pobre desempeño y no por alguna ventaja estratégica.

Por esa razón la marca Pura+ lanzó varios correctores "simples" porque acepta de manera humilde que crear zonas de presunto "acolchamiento" solo afectan el bolsillo más no el efecto final de satisfacción al consumidor. El único verdadero consejo viable y efectivo es limitar el uso del corrector de postura a una hora por sesión, para así evitar las inevitables incomodidades.

Publicado por Luca Cascianini 
(Director Técnico - Nuevos Productos Avexim Fashion & Health Group)

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